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Reactivar la economía vía delivery es posible: 7 claves

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¿Es posible reactivar la economía vía delivery? ¿Impulsar con la autorización de esta actividad una gama amplia de negocios que necesitan salir al nuevos mercados ya?

Hace algunas semanas propuse en mi muro de facebook, que se utilice el Delivery como una forma de reducir la presencia de personas en las calles, mantener activos un mayor número de negocios y proteger a las personas que cumplen la cuarentena en casa.

De pronto pude colectar muchos aportes e inclusive dos notas, una desde EEUU donde lamentablemente se produjo un contagio bajo este proceso de atención y otra desde Argentina, donde la economía ha comenzado lentamente a utilizar este método, inclusive en Restaurantes como el TANTA de la ciudad de Buenos Aires.

Hoy vamos a examinar qué podría aportar una nueva forma de entregas a domicilio en este momento, retomando nuestro anterior interés por formular modelos de negocios que puedan ser utilizados por emprendedores.



El proceso de delivery

Como tal, el delivery o servicio de entrega a domicilio, es una estrategia logística importante que antes de los momentos que vivimos, ya venía creciendo.

Su estructura es simple: Tras la demanda, se produce un proceso de producción o colección, la asignación de un trabajador del reparto y el proceso de entrega.

Como lo señalaba en el punto 2 del artículo 6 espacios para la logística del futuro se están gestando aprendizajes muy interesantes al respecto que me llevan a pensar en las condiciones que este servicio debería tener de cara al levantamiento progresivo de la cuarentana, para poder implementarse.

7 claves para realmente reactivar la economía vía delivery

  1. Cuidar la contaminación ambiental.
  2. Formular un protocolo para ejecutar el trabajo.
  3. Identificar y regular el acceso al puesto de trabajo.
  4. Monitorear la salud de cada trabajador dado su contacto con el cliente.
  5. Regular requisitos de empresas del rubro y de empresas que deseen implementarlo para sí mismas.
  6. Mantener desreguladas las tarifas para estimular la competitividad.
  7. Crear un sistema de atención al usuario gestionado por la entidad que regula los derechos de los consumidores (en el Perú, Indecopi).

1. Cuidar la contaminación ambiental

En las ciudades donde el delivery motorizado estuvo relacionado a los pedidos vía aplicativos en el móvil, los niveles de contaminación, sin duda alguna, causaron impacto en el medio ambiente y en la salud.

Tras la nueva realidad, es necesario pensar en controlar al máximo las emisiones que los combustibles lanzan al aire, pues en muchos casos, se deduce que pueden a su vez, "preparar" el escenario perfecto de pulmones afectados, más susceptibles a contraer o desarrollar enfermedades pulmonares.

¿Podrían las bicicletas tradicionales o eléctricas e inclusive el reparto a pie, mirarse como la alternativa base de un delivery reformulado?

2. Formular un protocolo para ejecutar el trabajo.

Si queremos reactivar la economía vía delivery, el proceso necesita ser "hiper confiable" por decirlo de algún modo, para que las personas tengan confianza.

Hoy, los mercados y emprendedores pymes, por lo general, experimentan esa confianza en repartos a domicilio en zonas de acceso cercano a sus almacenes, observándose:

  • Nuevos métodos de almacenamiento que incluyen separación del piso y limpieza previa de empaques.
  • Formas seguras de crear los packs de entrega y establecer contacto con los trabajadores del proceso.
  • Entregas seguras para quienes reciben la mercadería incorporando gel, guantes y otras medidas sanitarias.

3. Identificar y regular el acceso al puesto de trabajo.

Es necesario hacer viable el objetivo de utilizar el proceso de entrega puerta a puerta, regulando esta forma de empleo en varios aspectos:

  • Aprendiendo que la contratación informal tiene riesgos como ya lo sabemos, que van más allá de la falta de derechos laborales.
  • Contemplando que el acceso a este tipo de empleo considere las competencias mínimas imprescindibles a nivel físico, funcional y de salud mental.
  • Identificando a los trabajadores del rubro para monitorear su estado de salud.

Evitar que el acceso se brinde únicamente por el transporte que aporta el trabajador, nos vamos a enfocar con éxito, aportando confianza para que se incremente la posibilidad de reactivar la economía vía delivery.

4. Monitorear la salud de cada trabajador dado su contacto con el cliente.

Hoy sabemos un poco más sobre tiempos, manifestaciones evidentes y signos ocultos del Coronavirus, pero también debemos tomar en cuenta otro tipo de enfermedades que puedan transmitirse de persona a persona.

Esto implica un compromiso del trabajador, de su empleador y de los clientes, para monitorear la salud de quien ejerce el delivery, formando una cadena de control primaria.

Quizá no estemos al nivel de Corea que pudo asistir y realizar pruebas en cada esquina durante el punto más grave de su proceso viral, pero sí podemos, en este caso y otros, validar la salud de los trabajadores en centros de salud locales, según corresponda.

Recuerdo que hace muchos años, las municipalidades exigían un examen médico para quienes tuvieran una relación laboral de contacto receptivo con el cliente, utilizar ese canal o hacerlo mediante los Centros de Salud que se integren a este tipo de controles, es imprescindible.



5. Regular requisitos de empresas del rubro y de empresas que deseen implementarlo para sí mismas.

Las empresas deben mejorar la forma de contratación, eso ya lo hemos dicho, pero también deben suscribir servicios de salud especializados para sus trabajadores y no considerarlos "emprendedores" asociados o "socios" por que en términos legales y prácticos no lo son.

El Estado debe velar porque las "figuras de contratación" no impliquen la ausencia de formalidad.

Un número menor de trabajadores, a cargo de zonas de acceso local, tanto como una evaluación al detalle de los procesos de la oferta que se entregará vía delivery son los retos más importantes.

Una de las herramientas para contribuir a la confianza de las personas, tendría relación directa con un ISO o certificación que valide que las organizaciones productoras y gestoras del delivery, tienen procesos adecuados.

El punto 2 es importante que, en la práctica, esté unificado con este aporte.

6. Mantener desreguladas las tarifas para estimular la competitividad.

El costo del delivery, en un escenario posterior a la cuarentena finalmente será regulado por el cliente final, y su deseo de obtener el mejor servicio.

Para ello, más allá de las aplicaciones que en forma directa comunican quién opera el delivery, las empresas que lo establezcan para si mismas, deben identificarse claramente como lo hemos señalado, pero al mismo tiempo establecer con libertad sus tarifas.

Este factor es clave para que el dinamismo de este sector pueda mostrar creatividad y sustentar económicamente su crecimiento.

Si se regula, todo lo demás podría ser un contra sentido.

Quizá, a lo mucho, en el lado sanitario, el Estado podría (debería) invertir en las pruebas para todos los trabajadores, de modo que ello no incida en los costos ni en el acceso al trabajo.

7. Crear un sistema de atención al usuario gestionado por la entidad que regula los derechos de los consumidores

Hasta antes de esta opción, hacer del delivery una vía para reactivar gran parte del movimiento económico de tiendas en general, restaurantes, electrodomésticos y etc., pasaba por una evaluación de la relación entre el gestor, los productos, la logística, el trabajador y los clientes.

Sin embargo, es necesario crear un canal directo para pasar del Libro de Reclamaciones digital o impreso de cada empresa, a uno que conecte al consumidor y a la empresa con la entidad supervisora de los derechos del consumidor.

Esta idea, que es válida para toda la economía, que necesita reducir los tiempos y costos de reclamar sus derechos, permitirá agilizar la mejora continua del servicio.

Como vemos para poder decir que reactivar la economía vía delivery es posible, necesitamos cuando menos, enfocarnos en este modelo de reimplantación de 7 claves, que nos aportarán mucha tranquilidad y nos protegerán de aquello que pueda venir sin darnos cuenta.

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