Individualismo extremo en los negocios: no juegues allí

Individualismo extremo en los negocios: no juegues allí

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Sobre el individualismo extremo en los negocios, puedo compartir algo que publiqué en mi muro personal de facebook sobre este pensamiento, enfocado en la vida diaria de hoy:

Quizá la fuerza de espíritu provenga de la convicción social, del pensamiento enjambre, de la salud social y del significado de Nación. Cuando busques dentro y no encuentres, únete a l@s mejores y hallarás energía. El individualismo nos está consumiendo. No juegues a esa mala idea. Después, hasta tu risa será más risa. Y tú felicidad, plena.

La connotación de la palabra «juego» quiere señalar el peligro de un riesgo inherente. Andar por la vida, en lo personal o en los negocios, pensando hacia dentro, sin buscar la interrelación con el mundo, no aporta en ningún sentido.



No juegues al individualismo extremo en los negocios

Concibo este tipo de sentimiento como una de las consecuencias del uso de redes sociales, que se ha visto fortalecido con la práctica de la soledad, como estilo de vida y que recrudece desde la pandemia, por el distanciamiento social.

En los ochenta y noventa, vivíamos diferente.

Y seguro habrán leído esos textos llenos de añoranza que, entre otras anécdotas, señalan como sorprendente el hecho de que llamábamos a nuestros amigos desde la calle, con silbidos o gritos, en clave o con total evidencia y desparpajo, en lugar de utilizar teléfonos móviles como hoy en día.

Sí. Muchas veces lo normal, cambia.



El individualismo emprendedor

En el caso de los negocios, el desprendimiento de la demanda, es otra forma de mencionar el individualismo extremo en los negocios.

Sucede cuando no se practica la innovación (innovar significa enfocarse en el cliente) y se sigue insistiendo en la definición desde la oferta (aplicar la planificación estratégica tomando solo nuestra experiencia en el negocio).

La quiebra empresarial, cuando no logramos superar el valle de la muerte emprendedor, son procesos solitarios, donde los negocios y sus líderes quedan expuestos y añaden cifras de impacto al fracaso económico de la economía en su conjunto.

Desenfoque emprendedor: 10 estados por evitar
Desenfoque emprendedor: 10 estados por evitar (clic para ir a este contenido)

El individualismo extremo reduce la interacción productiva

En el extremo de esta idea, los productos y servicios se imponen dejando de lado las expectativas de los clientes.

Este individualismo extremo en los negocios, se da también en el trato a los proveedores.

Desde no pagarles, hasta ampliarles los plazos u otras prácticas «de espaldas a la relación», suceden muchos eventos que no aportan al resultado final: otra vez, los clientes.

Finalmente, está la pésima costumbre de convertirse en un «todista» en tu negocio, que sucede cuando nos creemos capaces de absolutamente todo de cara al cliente, por querer ganar más. Y que si bien, es propio de las micros y pequeñas empresas, explica el por qué no crecen, al no delegar.

Importante:

Este artículo no trata de la cultura individualista en las empresas, que consiste en el reconocimiento del individuo como aporte fundamental en los equipos de trabajo.

Cultura individualista en las empresas – Gestión del talento (institutoaltorendimiento.com)

¿Qué hacer para resolver el panorama de desconexión?

En principio recomiendo perder el miedo a la integración con los competidores, proveedores, clientes, mercados, ideas, tiempos para aprender, inversiones en sí mismo y en servicios de aporte, suscripciones y en fin, una lista enorme de «potencialidades» que solemos bloquear.

Individualizar en el extremo, supone una publicidad, por ejemplo, que a veces se nota «ofertera» y no «empática».

Es un asunto de sentido común, pero aún así existe, como un golpe visual que te deja allí, como en las tiendas donde ni te saludan pero todo está limpio y a la mano.

Te propongo estas ideas:

  • Fortalece tus capacidades adquiriendo nuevos conocimientos en todas las áreas de tu experiencia actual.
  • Abre la mente a las ideas de otros negocios.
  • Conéctate con tus pares de algún modo, en reuniones, en cursos digitales.
  • Reflexiona sobre los grupos de interés que interactúan con tu marca. ¿Quiénes son? ¿Dónde los puedo encontrar?
  • Analiza qué hace que confíes o no en los demás.

Y luego de remover los cimientos de un pensamiento excluyente, que detrás tiene instalado -con probabilidad- temores o prácticas heredadas, revisa las técnicas de gestión y administración que utilizan los emprendedores para desarrollar sus negocios.

¡Que el trabajo en equipo y la integración emprendedora te alcancen por decisión propia!

¡Muchos éxitos!

Sergio González – Director Overflow Emprende

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