Que triunfe la acción versus el miedo

Que triunfe la acción versus el miedo

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Que triunfe la acción versus el miedo, significa concebir a este último como una limitante de nuestra movilidad, un motivo para detenernos o inclusive, una de las razones más poderosas para ocultarnos, evitar ser nosotros mismos y desarrollarnos como seres humanos.

La acción sin embargo, podemos calificarla como la base de todo emprendimiento, ese deseo por sobrevivir a la adversidad, o inclusive, el simple movimiento hacia un mejor lugar físico o mentar.

Conducir nuestros pensamientos, decisiones y visiones hacia la acción, a pesar del riesgo del error, siempre nos brindará beneficios, los cuales no encontraremos encerrados en nosotros mismos.



Que triunfe la acción versus el miedo

Vamos a explorar esta frase, en cada uno de sus componentes implícitos, para ayudarnos en la reflexión.

  • Triunfar en la vida o en los negocios.
  • Accionar con coherencia y determinismo.
  • Aceptar el miedo y superarlo.

¿Qué significa triunfar para cada uno de nosotros?

Al evaluar la acción versus el miedo, es importante añadir el concepto de triunfo, relacionado al éxito, pero más que, como una meta por obtener, como un resultado ya obtenido, que nos permite disfrutar de un momento de satisfacción específico.

Cuando triunfamos en la vida, es como si hubiésemos venido corriendo la triatlón y nos imaginamos el momento luego de alcanzar la meta, ese preciso instante donde recuperamos el aliento, dejamos atrás las presiones y todo comienza a valer la pena.

El triunfo en los negocios, no se queda atrás, pues como matiz, escenario o complemento, los emprendedores sabemos que un negocio es como un hijo, un sueño por obtener y ver nuestro emprendimiento alcanzar sus metas, nos llenará de orgullo.



¿Por qué es bueno ser coherente y determinado?

Del mismo modo que la reflexión anterior, para poder apreciar y conducir adecuadamente un análisis de la acción versus el miedo, la coherencia se convierte en la base de nuestro comportamiento, y al mismo tiempo, en la seguridad que necesitamos para comparar el avance, contra lo correcto.

Ser coherente significa que, nuestra escala de valores produce pensamientos, ideas y comunicamos finalmente, lo que sentimos para luego, ejecutarlo con plenitud. No sería nada bueno para alguien pensando en accionar, que este valor no esté presente.

Desde una acción sin valores, hasta una incoherente, se instalan el delito, las malas decisiones, los errores graves y por su puesto, la afectación a los demás, a la comunidad y hasta en contra de nuestra familia.

Sin dejamos la acción versus el miedo en un vacío de valores, no nos irá bien.

Es por ello que ser determinado significa, en principio, llevar la coherencia por un tamiz de terquedad, y al mismo tiempo, enfocarse en la perseverancia aunque el futuro o el camino, no se conozca. Es un enfoque de vida interior que ayuda y mucho a mantener la energía a flote.

Aceptación del miedo para poder superarlo

Nuestro estado anímico (biológico y mental) es importante para tomar acción. Por ello necesitamos tomar conciencia cada vez más, no sólo de los escenarios que nos rodean, sino de qué nos va dando “vueltas por dentro” y “cómo se manifiesta” según el autoconocimiento interior.

La aceptación, es un proceso importante, que nos ayuda a identificar qué aspectos podemos aprehender, interiorizar, y resolver para poder reacomodarnos y recuperar espacios.

Si no nos estamos moviendo como deberíamos en la vida o en los negocios, el análisis de la acción versus el miedo, nos puede hacer perder.

Si vivimos ocultando nuestros sentimientos, percepciones, y sobre todo las fuentes que nos lo provocan (donde debemos incluirnos), no vamos a tomar acción para nuestro beneficio.

Beneficios de enfocarnos en la acción

Quienes aprecian los conceptos anteriores y logran priorizar la acción versus el miedo, en su vida personal, familiar, laboral o empresarial podrán disfrutar entre muchos, de los siguientes beneficios:

  • Una consecuente paz interior.
  • Mayor autoconfianza en el día a día.
  • Satisfacción que irradiará felicidad contagiante.
  • Aprendizajes listos para transformarse en enseñanzas de vida.
  • Adquisición de habilidades blandas.
  • Capacidad para impactar en los demás.
  • Mayor Autocontrol emocional.
  • Mejores decisiones.

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