Auto sabotaje emprendedor: 5 formas de frenarlo

Auto sabotaje emprendedor: 5 formas de frenarlo

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El auto sabotaje emprendedor es muy común y aparece como una conducta que incluye aspectos que necesitamos aprender a detectar y frenar, algunos de ellos muy profundos y heredados en la formación infantil y juvenil.

Para poder convertirnos en los emprendedores que necesitamos ser, debemos luchar contra nuestro modo de pensar y reaccionar ya que, por lo general, creamos un panorama dañino, donde somos nuestros propios enemigos al emprender.

En este aporte de Blog Emprendedor, vamos a identificar 5 aspectos clave, de entre una lista larga, que utilizamos en los procesos de coaching para emprendedores independientes o autónomos, que desean destrabar sus limitantes.



Auto sabotaje emprendedor: 5 aspectos por superar

  1. Obsesión por el corto plazo.
  2. Negarse al aprendizaje: auto sabotaje intelectual.
  3. Reducir los costos restando calidad y potencial.
  4. Miedo al crecimiento en ventas.
  5. Emprender en modo "todista multipulpo"

1. Obsesión por el corto plazo principal auto sabotaje emprendedor

Se dice mucho acerca de la visión cortoplacista en los negocios como una de las fuentes de mayor riesgo, si se trata del auto sabotaje emprendedor. La razón sin embargo, quizá no esté del todo explicada.

El corto plazo, puede ser un tramo de tiempo insuficiente para obtener resultados, madurar el aprendizaje, aplicar soluciones por completo, contar con el equipo ideal, esperar que las situaciones exógenas vayan cambiando y, así, la lista sigue.

Yo diría que el concepto de corto plazo puede describirse para períodos entre 1 y 9 meses, tal como el mundo se comporta hoy. El plazo intermedio entre 10 y 18 meses y más allá de los 18 meses, ya podemos empezar a hablar de un largo plazo que empieza a consolidarse.

Por lo tanto, la obsesión por el corto plazo puede crearnos desventajas frente a otras formas de gestionar que trabajan en aspectos de maduración, entrenamiento, capacitación, posicionamiento y desarrollo emprendedor que más bien utilizan plazos intermedios o de largo enfoque para crear ventajas comparativas, sin dejar de lado lo competitivo.

No debemos confundirnos con la intención de obtener mejores resultados a los establecidos en las metas de ventas, por ejemplo, dentro del mes en curso; o reducir la cantidad de mermas de un proceso de producción observando cada hito de producción en curso actual.



2. Negarse al aprendizaje: auto sabotaje intelectual

Los emprendedores aprendemos porque invertimos en nuestra educación, adquirimos competencias por observación, por acción y reacción (sobre todo cuando solucionamos problemas) y por el intercambio de ideas si añadimos networking a nuestro enfoque de interacción con otros emprendedores.

Sin embargo, la fuente más importante de aprendizaje son los clientes, los proveedores y los trabajadores y colaboradores al interior de nuestra organización.

Para evitar el auto sabotaje emprendedor, necesitamos abrirnos a todas las fuentes de aprendizaje y no vincularnos únicamente con alguna de ellas.

Siempre será buenísimo contrastar opiniones con estudios relevantes, datos estadísticos con interpretaciones distintas, reportes de gestión con testimonios, entre otros.

Negarse al aprendizaje es una forma de cerrar las fuentes que nos conectan con la veracidad y los elementos clave para profundizar y tomar mejores decisiones.

Ejemplos de cómo nos negamos al aprendizaje que obtenemos desde diversas fuentes al emprender:

  • No participar de reuniones de feedback o retroalimentación.
  • Pensando y reaccionando contra los clientes, como si fuesen enemigos.
  • Negándonos a que un proveedor nos ayude y explique contextualmente algo relacionado con su servicios.
  • Evitando investigar o buscar información sobre las normas legales que afectan nuestro negocio.
  • Postergando la suscripción de cursos sobre temas importantes o nuevas herramientas.
  • Acumulando contenidos, pdfs, archivos diversos, libros y otros, sin asignar tiempo de lectura.
  • Negándonos a enseñar lo que sabemos a nuestro equipo (enseñar, afirma el aprendizaje y está probado al 100%)

3. Reducir los costos restando calidad y potencial.

La competencia por lucha de precios es una de las peores decisiones que podemos tomar.

Una vez fui testigo de un pedido interesante respecto de una capacitación de vendedores industriales: "Hemos acostumbrado a nuestros clientes a un precio cada vez más bajo por competir en nuestro sector y ahora, necesitamos elevarlo y seguir contando con nuestros clientes".

Una meta compleja sin duda, que se hará más difícil, si la mentalidad del equipo está ligado totalmente al precio bajo. Luego, si la reducción de costos es la respuesta, la pérdida de potencial y calidad pueden aparecer y causar más problemas.

Algunas soluciones para evitar este tipo de círculos viciosos son:

  • Utilizar una estrategia de diferenciación.
  • Centrarse en la necesidad del cliente.
  • Añadir servicios sin incrementar precios, en lugar de realizar descuentos.
  • Apelar a las promociones para crear interés de compra y no perjudicar el precio regular.
  • Revisar el perfil de comprador.
  • Buscar nuevos mercados para los productos o subproductos.

Ya sea que eliminemos algo de nuestra fórmula de producción, o reduzcamos salarios, o en el peor de los casos, liquidemos personal para contratar personas bajo menores costos, los clientes van a notar los cambios, y en la mayoría de los casos, lo que se pierde es el potencial y el posicionamiento ganados.

Estas definiciones no significa que utilicemos estrategias específicas para reducir costos sin eliminar el potencial, capacidad o posicionamiento de nuestra marca, producto y/o servicio.

4. Miedo al crecimiento en ventas.

Es cierto que existen razones para no vender en algunas ocasiones y son muy concretas. Por ejemplo, cuando tenemos la capacidad instalada a tope y no hay forma de expandirla por el momento, o cuando los pedidos crean cuellos de botella que presionan el área logística y es necesario detener o disminuir la velocidad en la que recibimos pedidos.

El miedo al crecimiento en ventas es otra cosa que en realidad planta grandes razones para pensar en que forme parte del auto sabotaje emprendedor.

Muchos emprendedores quieren ejercer como tales, pero cuando los pedidos empiezan a llegar, activan de algún modo las "defensas" que los anclan, sin darse cuenta, en el fracaso, o por decir lo menos, en un tipo de reflexión lleno de miedos, excusas, postergaciones, y más.

Ejemplos:

  • Cuando no se está satisfecho con un diseño o definición, antes del lanzamiento de una promoción y todo se retrasa innecesariamente.
  • Cuando se planifica con tanta lentitud que jamás se llegan a poner en práctica los planes.
  • Al detener las ventas por haber detectado algún tipo de problema, desfase, o hasta dolo en el área de ventas.

Por lo general el miedo a las ventas, en el emprendimiento, está basado en ideas preconcebidas acerca del fracaso, temor a la inversión previa, o preparación y aprendizajes necesarios para emprender en ventas.

5. Emprender en modo "todista multipulpo"

Si algo podemos tacharlo como el "rey de los problemas" derivados del auto sabotaje emprendedor, es al deseo de abarcarlo todo, controlarlo todo, "estar en todas", ser "todista" o no delegar.

Este flagelo de la gestión emprendedora, es muy dañino, limita las operaciones y por ende, condena al emprendedor a un nivel de producción de subsistencia, a crear procesos de aceleración que podrían generar inconvenientes o a tender a no resolver pedidos en los tiempos pactados.

Ya no vivimos en los tiempos del "maestro y el aprendiz" donde la demanda no se movilizaba tanto como ahora y la economía no estaba sujeta al vaivén de los mercados consolidados con múltiples actores, como ahora lo son.

Necesitamos confiar en la búsqueda de socios, en el ejercicio de la asociatividad, en establecer equipos internos, encontrar a los mejores asesores de emprendedores, entre otras decisiones que nos ayudarán a mejorar nuestro performance.

Delegar es la ruta adecuada del crecimiento emprendedor, que todo líder de negocios necesita aprender a gestionar.

Consejos para delegar:

  • Define el trabajo por realizar.
  • Establece el perfil de tu futuro trabajador.
  • Investiga las formas de contratación.
  • Establece los costos adicionales y también las metas de productividad.
  • Inicia o suscribe un proceso de selección de personal integral.

Escrito por : Sergio González Marín

Director de Overflow Emprende. Consultor Integral e Investigador del Emprendimiento en el Perú. Enfocado en el diseño de estrategias de innovación, marketing y ventas. Asesor de Emprendedores. Escritor y Coach de emprendedores.

Publicado el: 11/06/2021

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