¡Intentarlo! Del pensamiento a la acción concreta

¡Intentarlo! Del pensamiento a la acción concreta

¡Intentarlo! Una palabra poderosa que nos ubica delante de muchas personas que solo lo piensan y no toman acción. ¿En qué parte del inicio de tu carrera por la decisión de hacer algo te has quedad?

A veces decimos «lo he intentado todo» y sin embargo, una mirada rápida para profundizar puede arrojar que lo hecho no ha causado el resultado debido y si bien, sigues estando muy por delante del promedio, intentarlo es algo más que hacer dos o tres cosas «como de rutina» y tercamente insistir.




Te recomendamos revisar: Considera vender en ferias de fin de año (aprenderdeventas.com)

Exploremos el valor de intentarlo en tu vida personal, familiar y emprendedora

Pero antes piénsalo un momento: ¿Qué debes hacer para que intentarlo te ubique siempre por delante de los demás? 

Vamos a partir de un contraste de situaciones donde pensar de forma improductiva puede anularte y no ayudarte a tomar acción, versus lo opuesto que vendría a ser el pensamiento orientado a la acción. Luego abordaremos reflexiones puntuales acerca la idea de intentarlo, para finalizar con un Checklist desarrollado por nuestro servicio de consultoría para emprendedores aportado por nuestro equipo.

El versus cuando te enfrentes al desafío de intentarlo y caminar hacia las metas de tu negocio

Utiliza este contraste de conceptos para motivarte, construir mantras o evaluar en qué escenario te encuentras entre la columna 1 y 2.

Pensamiento improductivo Pensamiento orientado a la acción
Algún día empezaré Empiezo hoy con un paso pequeño
Necesito saber más Aprendo mientras ejecuto
No estoy preparado Me prepararé durante el proceso
Debe salir perfecto Debe salir para poder mejorar
No tengo tiempo Bloqueo tiempo en mi agenda
Esperaré la oportunidad Crearé mis propias oportunidades
Es muy difícil Lo dividiré en tareas pequeñas
Si fracaso será el final Si fracaso aprenderé algo útil
Hay demasiada competencia Buscaré una propuesta diferente
Primero pensaré más Primero actuaré y luego corregiré

Cuando el miedo anula tu capacidad para intentarlo

Tradicionalmente, intentar algo nos enfrenta al miedo de no lograr aquello que pasa primero por la menta y luego puede o no concretarse. Para colmo de males, podrías pararte delante de toda la oportunidad, calificar para ella, estar listo, tenerlo todo, pero el miedo ser la única causa que te domine y niegue la posibilidad.

Intentarlo con las herramientas inadecuadas o sobre el camino que no debes seguir

El subtítulo es claro. Lo que no es tan claro es porqué insistir en no darte cuenta de que algo falla. Queremos intentar de todo, pero no tenemos la energía necesaria para sostener la decisión. No lo investigamos al menos de forma ágil, desvaloramos los primeros testimonios y ni qué decir acerca de que la lógica no se nos da por buscar los casos de éxito.

Caminar a ciegas a pocas pidas de un barranco, de noche, y con orejeras puedas, supongo que te deja claro que la metáfora no termina nada bien. Y aunque algunas voces acerca del emprendimiento digan que está bien cometer errores para crecer, bueno, hay algunos que se resuelven con asuntos previos que hace falta «cumplir a raja tabla».

Ubicarnos mejor para alcanzar mejores resultados

Vamos hasta el final así, de golpe: ¿Si lo intentas con convicción, sin miedo, firme, con todo el conocimiento, alejado de factores distractivos o que te desmotiven? ¿En qué posición piensas que intentar aquello que buscas lograr o alcanzar te colocaría?

Si pensaste en la parte final de un plan es decir en los resultados por obtener, la posición a la que debes llegar esa esa justamente. Y cuando te colocas allí, le das forma a aquello de estar por delante de los demás, aquellos que se quedan «soñando» sin hacer.

¿Por qué vale la pena intentarlo siempre?

En primer lugar, por tu propia promesa interna de alcanzar algo primordial: compararte con tu estatus anterior (lo que realmente importa) y sentirte bien contigo mismo, energía que te ayudará a ir a por otra meta por cumplir, desafío o miedo por desterrar.

Segundo por que el aprendizaje viene directo de poner en práctica el intento: en el proceso de prepararte para cada intento, necesitas examinar variables, planificar, investigar, conocer más y ejecutar por supuesto, todo eso deja información que es valiosa para tu propia experiencia. Los expertos intentan todo el tiempo, pero analizan cada evento involucrado también.

Tercero porque intentarlo conecta con todo lo demás: y claro que sí, una vez resuelves el hecho de ya no tener medio, de poder prepararte anticipadamente y de alcanzar tus metas, podrás «elevar el juego».

Sea el escenario que sea, estas 3 razones para intentarlo siempre van a sumar a tu camino de éxito.




Guía para el soporte si se trata de ¡Intentarlo!

Como emprendedores estamos sujetos a muchas desafíos y situaciones que pueden doblegarnos. Esta tabla, producida por nuestro servicio de consultoría para emprendedores es una guía poderosa que puedes utilizar. Encontrarás en ella acciones viables y fáciles de realizar para situaciones identificables. ¡Muchos éxitos!

Situación común Qué suele pensar el emprendedor Riesgo de quedarse solo en el pensamiento Acción concreta recomendada
Tengo una idea de negocio «Todavía no está lista» Nunca validar la idea con clientes Conversar con 5 posibles clientes esta semana
Quiero emprender «Necesito aprender mucho más» Caer en análisis excesivo Definir una fecha para lanzar una primera versión
Quiero vender más «Necesito una estrategia perfecta» No generar ventas reales Contactar diariamente nuevos prospectos
Tengo miedo de fracasar «¿Y si sale mal?» Paralizar cualquier intento Realizar una prueba pequeña con bajo riesgo
Tengo muchas ideas «Todas son buenas» Dispersión y falta de enfoque Elegir una sola prioridad durante 30 días
Espero el momento ideal «Cuando tenga más tiempo empezaré» Postergar indefinidamente Reservar una hora fija semanal para ejecutar
Busco motivación «Cuando me sienta inspirado actuaré» Dependencia del estado emocional Crear una rutina independientemente del ánimo
Quiero crecer rápido «Debo hacerlo todo ya» Agotamiento y abandono Dividir el objetivo en pequeñas metas semanales
Me comparo con otros «Ellos avanzan más que yo» Desmotivación constante Comparar únicamente el progreso personal
Cometí un error «Tal vez esto no es para mí» Abandonar prematuramente Registrar el aprendizaje y ajustar el siguiente intento

Conclusión sobre el mejor camino: delante de los demás

Ahora ya sabemos con mayor claridad, que ubicarnos delante de los demás no es un cliché cuando se habla de intentarlo con inteligencia, enfocados en lo que importa y haciendo uso de nuestras capacidades al ejecutar.

De hecho, emprender es un intento – cada vez más concebido como un estilo de vida multidisciplinario: éxito personal, familiar, financiero y más- un intento orientado a todo aquello que como emprendedor y en tu negocio, necesitas alcanzar y no vale la pena ni que lo pases por algo, que lo minimices y mucho menos que sientas un gran orgullo por tomar la decisición.

Que todos tus intentos sean exitosos y que te dejen aprendizajes y huellas positivas, además de gratas experiencias.

Más frases de impacto para Emprendedores

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *