Disfrutar el proceso en los negocios y la vida

Disfrutar el proceso en los negocios y la vida

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Disfrutar el proceso en los negocios y la vida nos diferencia de quienes solo ven lo negativo y no detectan los aprendizajes para crecer como emprendedores.

¿Te ha pasado que de pronto abandonas lo que tanto te interesó realizar? ¿Procrastinas seguido? ¿Te aburres de las actividades emprendedores que supone establecer en tu negocio? ¿Has sentido frustración o imaginado de antemano que todo saldrá mal o es incierto?

Entonces has estado viviendo o inclinándose hacia una visión negativa de tu vida emprendedora y si estás dispuesta o dispuesto a resolver esos episodios, este aporte de frases de impacto, es para ti.



Disfrutar el proceso en los negocios y la vida

Una vez antaño, el dueño de una de las oficinas que teníamos me dijo: Si usted está bien en lo personal, estará bien en los negocios, disfrute ambos procesos y tendrá éxito en consecuencia. En ese momento estaba dejando la oficina, porque empezaba un proceso de separación, que luego me hizo vender el negocio. Eran épocas en las cuales vi absolutamente todo negativo. ¿Y quién no verdad? Sin embargo, si en ese momento me hubiese revelado y guiado por ese consejo, con mucha probabilidad otra sería la historia. Aún así, no me quejo, porque lo entendí y todo lo que soy hoy, es producto de esa apertura mental.

¿Qué implica disfrutar el proceso?

Disfrutar el proceso en los negocios y la vida significa que estas dispuesto a dar mayor valor a lo que va entre empezar y terminar. Ese cúmulo de actividades que puede condenarte a momentos complejos y duros, o a etapas fáciles de total algarabía. Y allí en los extremos, tener subidas y bajadas donde las emociones van y vienen sin control aparente.

El proceso debe disfrutarse sea como sea que se presente, porque ello significa apostar por la reflexión, los retos constructivos, los problemas por solucionar con éxito y el desafío que termina en un “lo hice”, “lo logramos”, “vencimos la crisis”.

El llamado a la felicidad en los procesos de tu vida o tu negocio

Cuando estamos ciegos ante los llamados o les asignamos el peso de una visión nociva, atravesamos por lo general un momento en el cual el ego nos domina. Todo nos afecta y nos sentimos el “centro del universo”… ¿Cómo es posible que a mi me esté pasando esto o aquello? podemos llegar a pensar.

El llamado debe aceptarse para que las circunstancias, que no te definen, dejen de verse como parte de uno mismo, cuando en efecto no lo son.



Las personas y la conexión con el proceso que vives hoy

Somos el resultado de las cinco mejores personas que nos rodean, y dicho eso, también somos la reacción ante lo que vemos en ellas, y por supuesto, si dejamos que lo sea, seremos todo aquello malo que también viene desde las personas.

Los procesos de vida pueden ser oscuros o iluminados, gracias a que en pocas palabras, dejamos que el resto viva a través de nosotros. La mejor elección que podemos hacer, es responder o reaccionar a quienes se conectan mejor con nosotros, y viven procesos positivos de valor.

¿Quién no cambia en los negocios y la vida?

Todos los procesos empresariales tienen más o menos los siguientes elementos a detalle: Recursos, materiales, definiciones, zonas nebulosas, tiempos de ejecución, controles, personas, información de entrada y salida, resultados y un liderazgo consciente y activo alrededor.

En ese liderazgo, y con mucha probabilidad estás tú gestionando, administrando y tomando decisiones de importancia, de modo que el proceso es empujado cada vez más, hacia un estándar exitoso.

En la vida, también ocurre lo mismo, tú te encuentras a cargo y por ello, disfrutar el proceso, es parte de tu tarea, ya que nadie podrá ejercer con eficiencia una tarea que no le gusta ejecutar (siempre algo falta, como por ejemplo: la pasión).

Por ello es importante reconocerte, saber de ti mismo, conocer tus alcances y capacidades, por que a pesar de que puedes desarrollarte cada vez más, como ser humano, tu esencia no cambia y eso, al detectarlo, te permite acercarte a un mayor disfrute.

¿A velocidad, en cámara lenta o paso a paso?

Es muy importante saber disfrutar el proceso asociándolo a la ejecución y su dimensión en términos de tiempos. La premura puede ser útil en algunos casos, sobre todo cuando tienes de soporte, la práctica o la experiencia.

La lentitud, como método para asumir un proceso en los negocios o la vida, puede ayudarte si la inseguridad se ha instalado, si no conoces el camino por recorrer o si necesitas aprender a detalle y en profundidad.

Jamás te manejes dentro del hecho de disfrutar un proceso, a una velocidad en donde no sientas comodidad, seguridad y emociones positivas.

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