Hazlo con miedo y sin expectativas: 4 escenarios

Hazlo con miedo y sin expectativas: 4 escenarios

“Hazlo con miedo” significa simplemente hazlo, déjate llevar, y añade cero expectativas al proceso o a la “espera del feedback” si acaso llega, pero por, sobre todo, asumir tus propias promesas personales, de modo que, pase lo que pase, te enfocarás en resolverlo con toda tu mente y energía.

Dicen que cuando las palabras sobran es porque estamos “edulcorando” con excusas y un diálogo sin acción ni autoconocimiento aquello que deberíamos encarar por tanto esta frase es como una “catapulta” necesaria para avanzar y saltar hacia escenarios que muchas veces sólo son terroríficos en nuestra mente.

Hacerlo con miedo a pesar de que puede resultar complejo y complicado nos enseña a ir por un camino donde aprendamos a modular acciones, emociones y comportamientos. Aprender a gestionar con firmeza en un mundo donde el sobre análisis y los riesgos son parte del proceso de emprendimiento, resulta importante.

También puedes leer: Que triunfe la acción versus el miedo.

Hazlo con miedo: ¿Cómo lo aplicamos en los negocios?

En nuestra labor de consultoría detectamos algunas situaciones donde el miedo puede limitar el éxito de un negocio. Aquí vamos a compartir algunas de ellas y el razonamiento asociado para superar aquellos escenarios.

1. Formalizar tu negocio.

Elegir un régimen tributario, suscribir los servicios de una contadora, llevar libros contables digitales, supervisar las declaraciones mensuales.

Sin duda puede abrumar a muchos al emprender y las razones pueden ser muchas. Sin embargo, un adecuado proceso de información puede encontrar a tiempo, soluciones, beneficios y ventajas para expandir las operaciones, respaldarlas con financiamiento y crecer.

Para enfocarte en el concepto “hazlo con miedo” necesitas interiorizar primero no sólo estas ventajas sino tu rol como emprendedor en un entorno donde las normativas te convierten en un emprendedor que sabe cumplir con la legalidad. Ese aspecto en muchos casos te devolverá la misma actitud de otros emprendedores y te beneficiará.

2. Encarar la falta de calidad y compromiso con los clientes.

Puede que estés en un mercado donde tus operaciones relacionadas a la producción estén en riesgo y temas perderlo todo, o quizá sin saberlo, realizas pocas actividades de control de calidad para no tener que gestionar acciones de reclamo ante proveedores o trabajadores, ya sea por niveles de escasez o contratos rígidos que te pondrían en una situación de riesgos.

En algunos casos, podemos estar pasando por alto acciones poco adecuadas en el proceso de producción y en general entorno a las variables logísticas de control, lo que incide directamente en todo aquello que el cliente puede llegar a percibir como deficiente.

Hazlo con miedo aquí significa que finalmente el primer interesado en la calidad será el cliente y si ese gran grupo de personas te deja de comprar por calidad, todo tu negocio se verá afectado.

3. Enfocarte en el desempeño de excelencia.

Muchas veces contratamos a las personas equivocadas o nuestra visión de las relaciones personales y familiares supera con creces lo que podemos y sabemos que no debemos permitir en cuanto al desempeño laboral.

En muchos casos como emprendedores, sentimos bloqueos al momento de pensar en reemplazar a un trabajador ineficiente, nocivo, virtualmente ausente en los momentos más importantes o que siendo uno de nuestros familiares o no, se vería afectado económicamente por nuestras decisiones.

Evaluar que un negocio, emprendimiento o empresa depende de un desempeño de valor enfocado en el cliente nos ayudará a pensar en la frase de impacto “Hazlo con miedo” pero hazlo. La mejor forma de encararlo es de forma progresiva: hablar con la persona, amonestar a la persona por sus faltas al desempeño, y tomar acción dada la reincidencia.

Un buen Manual de Funciones, Reglamento de trabajo y convivencia y ciertas pautas internas (políticas de recursos humanos) pueden ser muy útiles para darle sentido y contexto al comportamiento que una empresa requiere para cumplir con éxito sus responsabilidades ante clientes, no olvidarlo.

4. Tomar decisiones desde una posición de liderazgo.

Las decisiones siendo dueño o gerente (o ambos roles) pueden hacernos ingresar a un estado emocional complejo. Sucede a muchos emprendedores sin experiencia que enfrentan los escenarios anteriores, que están asumiendo un negocio por primera vez o se encuentran encarando el crecimiento acelerado que todo un mercado experimenta de pronto.

Sin embargo, cuando pensamos en la premisa “Hazlo con miedo” necesitamos canalizar ese miedo hacia asuntos clave como: el análisis de datos, compartir criterios con el equipo, examinar escenarios, definir acciones en el corto, mediano y largo plazo y más.

Siempre que un negocio tiene particularidades especiales que lo diferencian en el mercado, habrá que tomar mejores decisiones y por ello es bueno que el líder busque aprender sobre esta habilidad tan importante y transformadora.

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