Esperar no suma, porque la inactividad resta energía al éxito, pero no hablamos de cualquier espera, sino de aquella que no tiene sentido para quien sabe por dónde debería caminar a toda velocidad y por dónde es importante, primero que nada, reflexionar.
Y es que en la vida puedes dedicarte a esperar a que todo suceda, a que alguien decida por ti, a que los demás hagan y tú, sentado o sentada, sigas pensando en todo lo que podrás cambiar en el mundo, sin hacerlo realmente.
Decimos “esperar no suma” cuando la inactividad es latente y tú, no avanzas en forma clara y concreta. Si te resuena, sigue leyendo, puede que encuentres algunas respuestas o algún que otro concepto de esos “duros” que a veces necesitamos “para despertar”.
Esperar no suma: lo que cuenta es perseguir la felicidad
Aprendemos que esperar no suma con nos quedamos esperando a que el mundo que nos rodea cambie y nos damos cuenta – a la buena o a la mala- que no va a cambiar y que mucho depende de quienes sí se atreven, impulsan, alientan, resuelven y actúan en el sentido que compete actuar.
Muchos hemos entendido que el mundo no cambia esperando por él y nuestros deseos, sentados, o pensando que nos lo merecemos todo, como si al darle la espalda a la realidad, esta se auto diseñará todo a nuestro favor. Esperar no suma, porque cuando esperamos, por lo general no sucede lo que deseamos.
El mundo se vuelve un lugar feliz, mejor y altamente confiable para todos, si nadie espera nada, ni a nadie porque hasta en ello, la felicidad, la podemos descubrir como un concepto que se persigue, así que insisto: esperar no suma.
Esperar no suma: levántate
Levantarse de cualquier espacio de espera es la mejor actitud por desarrollar, y más aún si nuestra vida diaria está marcada por el emprendimiento. ¡Tomemos en cuenta que emprender justamente podría interpretarse como “levantarse, decidir, actuar y lograr”!
- No esperes a que alguien lo piense, aparece y dilo.
- No esperes a que esa persona que te dijo ¡Hay que hacerlo! Se siga demorando en tomar acción.
- No esperes a que alguien se atreva a tomar una decisión evidente y con criterio que por miedo no encara, toma la primera posta.
¿Por qué esperar no suma entonces?
Esperar no suma porque esperar es la actitud contraria a tomar acción y emprender, y como emprendedores, todo lo que logremos va a depender siempre de nosotros, nos guste o no. De impulsar el ímpetu de las personas, de motivar, de dar las gracias para inspirar, y hasta de enumerar las razones por las cuales algo no está bien.
Si esperas, nada llegará con la misma intensidad con la cual te atraviesas con aquello que persigues, impulsas, apoyas, compartes, enfocas, dibujas, muestras, convences, lideras y eres capaz de transformar, finalmente.
Elegir la oscuridad o la luz
“Levántate y anda” le dijo en el atardecer de su vida, Jesús a Lázaro y este, no es un llamado religioso, pero la frase es contundente creas o no en la mirada espiritual. ¿Quieres ser la cueva de la eterna espera o quienes levantarte y moverlo todo a tu favor, el de tus hijos, tu familia y los tuyos?
- Desde cada visión, desde cada mente, desde cada mano tecleteando o desde tus propios pies descalzos, lo puedes hacer: entender que esperar no suma, pero lo contrario multiplica.
- El día que nuestro país tenga esa mirada intensa entre todos, nadie y nada, nos detendrá.
- Si tú eres así, qué bueno que estemos cerca el uno del otro, de modo que, si tienes una idea para elevar tu negocio y necesitas ayuda: ¡Escríbenos! ¡Nos encantan los espíritus llenos de energía!
Espero que te suceda lo que deseas, siempre
Neme Martín García ya lo ha dicho. En este vídeo nos desea lo mejor, que nos suceda lo que deseamos y queremos, no al revés. ¡Disfrútalo!
Esperar nada de nadie, esperar nada, ni a nadie.
Este juego de palabras también aporta a nuestro punto clave: esperar no suma, bajo muchos sentidos. Frases muy distintas, que, te ayudan a perfilar una actividad clave por entender y experimentar: el ser más importante a tu alrededor eres tú.
Tú, por supuesto, y todo lo que hagas, digas y transfieras a los demás, para que lo entiendan y empiecen a tomar las mejores decisiones.
Y no se trata de egoísmo, terquedad, inflexibilidad, o sentimientos encontrados, esperar no suma, más allá del tinte con el que te dirijas a los demás.
¡Éxitos en el camino hacia la energía que lo puede todo!
