Cómo emprender sin dejar el empleo que tienes hoy

Cómo emprender sin dejar el empleo que tienes hoy - Overflow.pe

Emprender sin dejar el empleo es una de las ideas que mueven a los empleados en muchas partes del planeta y quizá compite contra la pasión que el emprendimiento imprime cuando por definición se supone exclusivo.

Este dilema es el que se advierte en la Obra de teatro de Artes Unidas, La Oficina, a la que Overflow apoyará en su difusión.

En ella, como en la vida diaria, Daniel es un emprendedor que no soporta la idea de emprender y trabajar al mismo tiempo, aunque reconoce implícitamente que el "trabajo fijo" para el cual también es bueno, le ayudó a salir de sus problemas económicos.

¿Sucede de este modo todas las veces? ¿Realmente se puede emprender sin dejar el empleo o es mejor emprender en forma exclusiva?

Este es el tema del artículo de hoy en Blog Emprendedor.

Empleo versus Emprendimiento

Escribí un artículo sobre Empleo versus Emprendimiento hace algún tiempo, describiendo que una comparación directa y frontal no era posible, sino más bien, el establecimiento de criterios de dependencia que mostraban vinculaciones entre una y otra idea.

Emprender no será lo mismo que Trabajar como dependiente de una empresa, pero tiene puntos en común, como el deseo de satisfacer nuestras necesidades más profundas, quizá relacionadas con la familia, la pareja, uno mismo y porqué no, con los demás.

Así que no existe un versus ya que, finalmente, los empleados, lo son de un emprendedor o grupo de emprendedores, asociados en una empresa.

La famosa zona de confort

La zona de confort es vista como aquel espacio al que nos hemos acostumbrado tanto que no salimos de él. Este espacio formado por costumbres, ideas, visiones, quehaceres y donde todo está bajo control.

Cuando por diversas razones se hace presente la idea de ir hacia el Emprendimiento, o retornar desde él hacia el Empleo, entran en acción nuestras visiones, mapas y límites de confort.

Esta "zona" o "cúmulo de apreciaciones, vivencias, experiencias y prejuicios" puede ser bueno o malo según los resultados.

Por ejemplo, hay visiones que nos impiden salir hacia la búsqueda del éxito, y otras en donde el éxito es visto únicamente como de nivel económico, dejando atrás a otros componentes como el tiempo libre, el espacio familiar o el individual, e inclusive la toma de decisiones por cuenta propia.

Así que necesitamos evaluar muy bien este concepto para saber si estamos tomando decisiones automanipulados por nosotros mismos, o realmente seremos capaces de disfrutar salir hacia el mundo de posibilidades que estaría esperándonos, una vez abierta la mente.

Renunciar al trabajo para emprender

El escenario laboral del emprendedor puede tornarse complejo y demandante.

Si bien hoy en día existe mucho mayor nivel de colaboración, asociatividad y emprendimiento colectivo, sin tomar en cuenta los espacios de co-working que sin duda plantean una grado muy interesante de vinculación, aún podemos encontrar la necesidad de renunciar como algo real y coherente.

Sólo que renunciar al trabajo, hoy en día, puede ser para valientes, previsores, solteros, ahorradores y en fin, no para quien tiene responsabilidades qué cumplir, a menos que tenga una pareja (hombre o mujer) que apoye con firmesa un sueño bien pegado al piso, es decir, coherente y verdadero.

Si vamos a renunciar al empleo para trabajar por cuenta propia bien vale la pena analizar el riesgo, el nivel de actividad, y la búsqueda de oportunidades que debemos enfocar. Si funciona y multiplica: ¿Por qué no? ¡Por supuesto que es buena idea!

Aún así, la mejor forma de hacerlo es en el mejor momento. Y ese momento podría ser cuando el negocio como mínimo tiene al menos un nivel de clientes iniciales que cubra una gran parte de los gastos que antes nuestro empleo podría cubrir.

La otra opción es que el nivel de inversión sea tal, que el capital de trabajo nos lo permita, desde el principio. Y para lograrlo, podríamos necesitar involucrarnos con socios.

Recordemos que existen socios que pueden invertir y tener voz y voto, y otros que sólo pueden ser inversionistas.

Emprender mientras trabajas

Este escenario es interesante, siempre y cuando el emprendimiento a realizar calce bien con una disponibilidad de tiempo limitada.

Todos sabemos que la mayoría de trabajos dependientes tienen, en cuanto al horario, ciertas limitantes:

  • En la mayoría de los casos trabajas más de la cuenta
  • El tráfico va a jugarte malas pasadas siempre
  • A veces el trabajo te persigue a la casa

Así que si eres del bando de los que lleva su tiempo agendado en estricto y no permites que nada te cambie los planes, emprender en "ese tiempo libre" construido a punta de mucho esfuerzo, te va a calzar bien.

El otro lado de la moneda tiene que ver con que entiendas que necesitas cambiar de foco cuando sales del trabajo y te dedicas a emprender.

Y que ese "emprendimiento" puede ir gradualmente transformándose en algo cada vez más manejable y con mejores resultados, siempre y cuando puedas:

  • Aprenderlo rápidamente
  • Delegarlo con eficacia, rápidamente
  • Supervisarlo con coherencia
  • Y obtener resultados sin estar presente

De otro modo estarás ante un emprendimiento individual que podría competir y jalarte de los pelos al primer problema.

Trabajar mientras emprendes

Volver al empleo también es una de las realidades que muchos emprendedores necesitan enfocar en algún momento, sobre todo cuando en la curva del valle de la muerte la tendencia es negativa.

Les contaré entonces, que en el lado emprendedor, la idea al revés, también funciona para lo mismo, así que buscar empleo fijo, aunque no termina de motivar al 100% de emprendedores en el largo plazo, es una buena forma de responder a períodos, en donde la gestión emprendedora, necesita fuentes de financiamiento.

Conclusiones a modo de consejos

Para mirar el lado emprendedor desde el empleo

  1. Acostumbrarse a un nuevo jefe de naturaleza compleja y nada individual ("Los Clientes")
  2. Aprender a tomar decisiones en equipo, pues es un hecho que quien ya viene del mundo del empleo no se acostumbra del todo a trabajar solo o le es materialmente complicado, sobre todo si no deja su empleo.
  3. Aprender a seleccionar con quien trabajar (de hecho si la visión que se aplica es la de la evaluación de proveedores, habrá un importante avance, pero debe saberse que no es la única variable que analizar)
  4. Aprender a sostener la motivación frente al trabajo comercial pues muchos trabajadores que luego asumen el rol de emprendedores descubren con lamentable tristeza de por medio, que buscar clientes es lo que hace su jefe para poder pagar sueldos, y él o ella, no lo sabía.
  5. Aprender a tener la paciencia de quien termina "viendo y comprendiendo" que el los emprendimientos no nacen grandes o ya resueltos como sí lo está la empresa donde trabajas. Hay que avanzar y sembrar. Y sobre eso, tampoco sabía.
  6. Aprender a examinar todas las opciones y salir de la especialización. Algo que a la mayoría de trabajadores le va a sonar totalmente opuesto a la función que desempeñan y que ha creado seguramente la frase "cambia el chip" que mucho se utiliza para hablar de la capacidad de abrir la mente a otro escenario totalmente desconocido.

 

Si necesitan ayuda para emprender, están en el mejor lugar, ya lo saben todo pasa por tomar la decisión e iniciar el contacto aquí.

¡Éxitos!

Sergio González Marín
Director Overflow Emprende

2 Comentarios

  1. Ligia

    Hola, interesante artículo. Trabajar y Emprender, si se puede! Soy una prueba de ello.

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    1. overflow (Publicaciones Autor)

      Ligia gracias por tu testimonio, regresa siempre a leer Blog Emprendedor. ¡Felicitaciones y que sigan tus éxitos! ¡Trabajar y Emprender! Sí es posible.

      Responder

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