Los pequeños también crecen

¡Los pequeños también crecen!

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«¿Pequeños? ¿Nosotros? ¡Jamás! ¡Allá ellos que quieren pensar con la menor porción de su cerebro!» Eso me da ganas de decirles a quienes dividen el «escalafón emprendedor» en Grandes, Medianos y Pequeños Empresarios. 😉

Es un tema de orgullo ser pequeño y crecer, y lo es tanto que para poder concretarlo, debemos escapar, aunque parezca extraño de esa frase «¡Los pequeños también crecen!» que se parece más al título de una telellorona de antaño y que aquí -lo confieso- lo estoy utilizando para «jalar» y llamarte la atención sobre algo que posiblemente no estés enfocando como deberías.

¿De qué tamaño soy realmente?

Pues mi negocio o emprendimiento será del tamaño que sus operaciones lo indiquen. ¿Vendes dos veces por semana? Ese es tu tamaño. ¿Lo haces todos los días? ¡Ahí tienes otra medición! ¿Has decidido contratar a tu primer colaborador? ¡Excelente! ¡Ya diste un paso importante! Las organizaciones empiezan en el lugar donde deciden hacerlo, siempre están actuando.

El nivel de actuación o ejecución, lo que en Administración llamamos «Operaciones» es lo que medirá tu tamaño. Pero «Crecimiento» es otra cosa muy distinta. Y debes saberlo pues existen organizaciones que siendo enormes, no crecen. Así que cuando te preocupes del tamaño, en realidad, ocúpate de hacer lo mejor posible, todo aquello que haces día tras día.

Cuando te ocupes del crecimiento, enfócate en alcanzar de la mejor manera posible y en el mejor tiempo posible, todo aquello que antes no hacías y te permitirá, manteniendo la armonía de tu organización, lograr más de forma sostenida. Eso es crecer.

¿Los grandes crecen más fácil?

Probablemente los grandes tengan uno que otro problema para crecer. El primero de ellos es justamente el tamaño de sus operaciones y la necesidad de mantenerlas controladas. Si ese control parte de una filosofía de calidad enfocada en el cliente, pues el crecimiento está asegurado.

El pequeño detalle es que somos usuarios de muchas empresas grandes que no tienen ese enfoque. Algunas crecen por formar parte de mercados con oferta limitada (léase pocas empresas que compiten en el rubro) y otras sí lo hacen (y en niveles muy grandes) porque ¡Oh Sorpresa! Se enfocan en las pequeñas cosas por hacer.

¿Pequeñas cosas por hacer? Sí. Parece mentira, pero crece el que decide desarrollar allí en lo más pequeño. En la relación con 1 cliente, en la actividad que se realiza pocas veces al mes pero es muy rentable, en reunirse con pocos clientes representativos, etc.

Y aunque empezar desde cualquier tamaño de operación es algo que se emprende día tras día… ¿Si supieras que los grandes tienen la dificultad de identificar cómo y en dónde crecer? ¿Qué pensarías? ¿Te quedarías pequeño por siempre?

La respuesta aún a pesar de esta explicación es NO. Siempre debes crecer, pero mirando con lupa todo los detalles pequeños que tus clientes valoran. Esa es la importancia de crecer y pensar como pequeño.

¿Cómo impulsar el crecimiento con visión en lo pequeño?

Iremos directo al grano enfocándonos en consejos específicos que brindamos en nuestro servicio de consultoría y que son aplicables bajo este tipo de pensamiento emprendedor que siempre recomendamos.

  • Si el dueño de un pequeño negocio quiere crecer tiene que gerenciar y hacerlo además, de la mejor forma posible. Abandonar un «manejo» de subsistencia o de auto-empleo es lo que siempre sigue. Pensar en pequeño significa pensar en todos los detalles que apuntan a cada cliente, uno por uno, no a las necesidades del dueño del negocio.
  • Desterrar el letrero promocional mal diseñado y abandonar las tres campañas al año por la constante creación de beneficios para el cliente, desde el cliente, también suma, sobre todo tras utilizar las técnicas de la innovación. Esto quiere decir que debes preguntar, considerar y tomar en cuenta todo lo que los clientes te comentan. ¿Y si no me dicen nada? Pregúntaselo todos los días.
  • Dejar de lado la espera receptiva para orientarse a la conquista del mercado de forma proactiva, creando inclusive, sus propias herramientas para gestionar, medir y satisfacer cada necesidad durante las etapas de implantación, desarrollo y crecimiento. Esto quiere decir que jamás dejes de crear soluciones, buscando las necesidades de cada nicho de mercado. Esas soluciones deben ser altamente accesibles a la forma de pensar y actuar de tus clientes objetivo.

Crecer, finalmente como en cualquier ser vivo, no sólo implica adecuarse al nuevo entorno que siempre cambia, sino a la nueva forma de pensar, ser y ejercer, que también cambia, siendo esto, un tema que jamás se detiene.

Cuando el emprendedor entiende que debe eliminar cualquier tipo de bloqueo o barrera mental, cualquier posición por encima y lo que toca es el diálogo y la investigación, detalle a detalle, la mentalidad millonaria nace y el resto es una fiesta de consecuencias.

 

Si requieren de consultoría especializada para la toma de decisiones de cambio en sus organizaciones, relacionadas con el crecimiento, estamos dispuestos a iniciar el camino conjunto para alcanzar vuestro éxito emprendedor. Utilicen el formulario de contacto para conocerles.

¡Éxitos!
Sergio González
Director Overflow

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