Pocas veces los emprendedores pensamos en el socio ideal como primera fórmula para concebir nuestro deseo de emprender. Por lo general la mirada individual o el enfoque de asociado o relacionado (pero no socio legal) es más utilizada con otros ánimos: ahorrar, llevar los costos a un enfoque variable o simplemente no entregar el control del negocio.
Y es que el emprendimiento está lleno de "malas experiencias" societarias y los abogados especialistas en resolverlas nos pueden hablar de ello desde los casos que enfrentan en sus estudios.
Sin embargo, lo real es que, si se trata de emprender un negocio en serio, con mayor potencial buscar el socio ideal es el camino, y aunque no es uno fácil de recorrer, necesitamos reflexionar en el asunto tarde o temprano.
Cuando pensamos en asociarnos, surge la necesidad de evaluar en quién confiar no sólo la idea de negocio, sino la convivencia futura. ¿Existe algún método para lograrlo, aplicable en todos los casos?
El Socio Ideal sí existe
Si este es uno de tus desafíos, compartimos contigo cuál podría ser el mejor método para encontrarte con aquel socio ideal que estás buscando:
- Definir qué es y qué no es un socio es el primer paso.
- Tomarse el tiempo para encontrar a esa persona.
- Cuenta mucho aprender a ser un socio ideal.
1. Definir qué es y qué no es un socio es el primer paso
¿Te han hecho la propuesta de participar en un negocio como "Socio"? ¿Has descubierto que no se trataba exactamente de una inversión societaria sino de otro tipo de asunto?
Nuestra "cultura de negocios" tiende a presentar las ideas de mala manera y justamente por ello, se presentan variados problemas.
Si te presentan esta forma de ser socio, te están hablando de otra cosa:
- "¡Tú eres mi amigo y no tienes trabajo, te quiero ayudar!"
- "Seamos socios mientras voy poniendo el negocio y luego ya te contrato"
- "Necesito un socio vendedor, te repartiré más comisiones que las que ofrece el mercado"
- "Seremos socios de esta oportunidad de negocio únete a nuestro equipo de líderes"
¿De qué hablamos entonces?
- De ser dueños de un negocio habiendo firmado una minuta de constitución que se habita en los Registros Públicos.
- Se trata de tomar decisiones conjuntas previamente discutidas y aprobadas.
- Es posible ser los trabajadores del negocio, pero eso es otro asunto (un adicional).
- De mayor o menor propiedad en el negocio según el aporte económico brindado.
- Obtener una rentabilidad por nuestro dinero invertido, gracias a los resultados del negocio.
2. Tomarse el tiempo para encontrar a esa persona
Dedicarle tiempo a la reflexión consciente y al análisis de largo plazo para elegir a esta persona es vital ya que un socio ideal no "aparece de la nada" necesito ser filtrado.
- Muchos dicen que se parece a la elección matrimonial y no les falta razón pues los vínculos que se crean, son similares a los que propone el emprendimiento formal.
- Si nuestra empresa se transforma en nuestro sueño, nuestro hogar y en determinado sentido, uno más de nuestros hijos, elegir al socio ideal es algo aún más importante.
3. Cuenta mucho aprender a ser un socio ideal
Aprender a ser un socio ideal es algo que "viene de antes".
- Es altamente probable que una persona con altos niveles de habilidades blandas pueda ser un mejor socio aunque se trate de su primera experiencia.
- Una persona con una carrera laboral impecable conoce al menos el 50% de la problemática, y puede ofrecer un "balance" a quien ya viene emprendiendo y luchando en el mercado.
- Este tipo de aprendizaje tiene mucha relación con el desarrollo personal y las visiones de crecimiento y pensamiento millonario.
Muchas son las actitudes que dibujan a un socio ideal:
- Fluye en conjunto, muestra intención y aportes positivos siempre como un colectivo, no necesariamente en modo individual únicamente.
- Evita los auto-engaños, sesgos o confusiones.
- Sabe cuándo, cómo y por qué debe decir algo que no es fácil de decir sin que esto signifique liquidar la sociedad.
- Disfruta al máximo el quehacer central del negocio elegido.
- Te enseña a concretar metas, objetivos y resultados si no lo sabes hacer.
- Construye confianza: sabe lo que cuesta y lo fácil que puede ser destruirla.
- Valora tu desempeño y te deja ejecutar sin convertirse en bloqueo, a menos que pongas el riesgo al negocio.
- Quiere hacer el negocio contigo, jamás te aleja de los procesos, decisiones y sobre todo de la información.
Conclusiones importantes
- Buscar al socio ideal no es algo sencillo y tampoco debe formar parte de una decisión demasiado ágil que no permita explorar perfiles, circunstancias determinadas y experiencias acumuladas.
- Como hemos sugerido, buscar un socio ideal es el primer camino luego de tener una idea de negocio con mucho potencial, ya que te ayudará (esta idea) a "filtrar" a los mejores para tu incorporación.
- Un socio ejerce en relación directa a la formación de sus actitudes y capacidades para vivir en armonía.
Si necesitas nuestro aporte para concretar esta búsqueda, no dude en participar de nuestros encuentros emprendedores, quizá su socio le espera allí mismo.
¿Estás buscando el socio ideal? 3 claves
Escrito por : Sergio González Marín
Director de Overflow Emprende. Consultor Integral e Investigador del Emprendimiento en el Perú. Enfocado en el diseño de estrategias de innovación, marketing y ventas. Asesor de Emprendedores. Escritor y Coach de emprendedores.
Fecha de publicación: 17/04/2018