¡Soñar con emprender! ¿Quién no ha pasado por un momento idílico al ver a un emprendedor famoso, conocer el Ranking de los millonarios del planeta o simplemente ser presa de un “chispazo de inspiración” frente a una idea ganadora que pasó por nuestra mente?
Sin embargo, de sueños el mundo del emprendimiento no se construye, se sigue “soñando” y no hay nada peor que soñar cuando de lo que se trata es de poner los pies en la tierra y echar a andar algún tipo de “maquinaria productiva” aunque estemos en fase de investigación.
¿Por qué soñar con emprender no es la mejor idea?
Soñar con emprender es una idea producto de la “sobre venta o exageración” de quienes buscan enseñar a emprender y parten únicamente desde la motivación, algo que por supuesto no decimos que esté mal hacer, vivir, experimentar o alimentar.
Sin embargo, es clarísimo que allí no nos podemos quedar y por ello es una mala idea enfocarnos en soñar solamente, y para ser sinceros, es mejor andar súper despiertos en los negocios y muchos más si quieres mudarte al emprendimiento.
1. A “seguir soñando” hay que hacerle frente y resolverlo ya.
- Imagina la situación de Carla, una trabajadora líder de una Institución educativa que no tiene tiempo para nada y es responsable de su madre, hijos y hermano universitario, tanto a nivel económico como a nivel moral. La conocimos en uno de nuestros cursos virtuales y siempre nos dijo que “soñaba con emprender” para generar un ingreso adicional y poder “llegar a fin de mes” en mejores condiciones.
- Piensa en la historia de Malena, una abuelita muy simpática, enérgica e independiente que no cambiaría por nada su intención emprendedora de seguir abriendo negocios, aunque su frase más popular en clase es “todos los negocios que lanzo, los quiebro, pero sigo aprendiendo y soy feliz”.
Cada vez que pensamos en ellas, entendemos mejor que soñar con emprender no es el camino.
Cada una debería hacer un alto como cuando a un jugador de tragamonedas se le pasa por la mente y la mano, que volver a meter una moneda de apuesta ya necesita un “¡basta!”
Y claro que vale la pena ser feliz quebrando negocios, el nivel de aprendizaje es alto, pero vale más la pena ser feliz y tener el mayor éxito económico posible. 😉 (es un asunto de posiciones y comparaciones)
2. Luego de tomar consciencia, tomar acción y alejarse del “soñar con emprender”.
Si eres de las personas que tiene un inconveniente económico o no está conforme con su estilo de vida, o quizá está harto/a de no poder resolverlo, pero al mismo tiempo “siente que da vueltas interiores sin hallar soluciones” quizá estas viviendo sobre constantes burbujas emocionales.
¿Te ocurre acaso que comienzas a pensar en todo aquello que puedes lograr, pero de pronto te interrumpe “la responsabilidad cruda y dura del momento actual”? La mayoría hemos estado allí y dejamos todo para después, pateamos las cosas hasta para cuando sea posible y seguimos alimentando nuestra desesperanza con sueños.
Espero que entiendas algo real: si quieres emprender, debes dejar de soñar con emprender y pasar a la acción, aun cuando se trate de pasos pequeñitos que te alejen de los sueños sin realidad.
El ser humano como tal, es muy mental y eso hay que reconocerlo. Esa cualidad puede sin embargo, convertirse en algo a favor pero también en una pesadilla. Cuando sobre estimamos la frase “soñar con emprender” y nos quedamos allí sin tomar consciencia del entorno que no creamos y sostenemos, no tomaremos acción hacia el cambio.
3. ¿Tú quieres cambiar de verdad?
No te culpes si luego de analizarlo tras el despertar, te das cuenta de que lo tuyo no es emprender, ya que finalmente hablamos de una alternativa dentro de varias para resolver lo que te aqueja.
Hemos conocido personas que acumularon muchos años de trabajo y apenas se “llenaron de muchísimas razones” simplemente lo dejaron todo para cambiar de vida. El punto está en que ese cambio de vida, a menos que tengas una fuente de ingresos hereditaria, un negocio ya en proceso que se “maneja virtualmente solo” o te mantengan los intereses en el banco, ese cambio: te llevará a emprender.
Entonces, la lógica (y la parte no lógica también) te obligan a un cambio de visión, a reemplazar el deseo de soñar con emprender por el de concretar el primer paso y seguir caminando para que “el sueño” haga algo que debe hacer como mínimo: ¡Despertarse!
Entonces pregúntate en modo “contra la pared” si realmente quieres cambiar la situación que tu caso particular describe, evaluando primero, si lo tuyo es emprender. Recuerda algo cuando vuelvas a soñar con emprender: Tu circunstancia no define tu futuro, son tus decisiones y acciones las que lo hacen.
4. ¡Ya lo tengo! Me uniré a la gran familia de emprendedores del planeta y “soñar con emprender” ya no será “mi centro”.
¡Felicitaciones! Ahora te toca no caer en otra idea “emprender cuesta dinero y sufrimiento”, que también es parte del “paquete que uno se compra” cuando sueña con emprender.
- Emprender debe empezar con una revisión de tus propios objetivos de vida porque se trata de un estilo de vida.
- Si quieres dejar de soñar, “despierta al sueño” y pon “en lápiz y papel” la idea que te motiva a despertarte todas las mañanas.
- Escribe acerca de lo que sabes y no sabes de cómo hacer eso que deseas con todas tus energías concretar.
- Revisa dónde te puedes enterar de aquello que necesitas aprender y dónde de aquello que necesitas mejorar, ampliar o perfeccionar.
- ¡No des nada por sentado! Esta etapa del despertar es más emocionante que “soñar despierto” en tu futuro negocio.
5. La revisión concluyente
Soñar con emprender no es la mejor idea porque te atornilla, despertar hacia el emprendimiento de verdad, sí, porque te acerca a uno de los potenciales más interesantes de un emprendedor: materializar tu éxito. ¡Felicidades por enfocarte en romper el sueño y tomar decisiones en lo concreto!
Consejos importantes si quieres dejar de soñar con emprender:
- Además de los procesos recomendados líneas arriba, te sugerimos buscar casos de éxito en Internet o visitar nuestra sección de Invitados, buscar inspiración es clave, aunque se trate de negocios que no son iguales al tuyo.
- Conversas con otros emprendedores en reuniones tipo “charlas de emprendedores” enfocándote en “hacer networking”, seguro que terminarás con una idea mucho más “dimensionada” de todo tu futuro panorama emprendedor. Recuerda que “nutrirse” de la energía de quienes ya emprenden es mejor motivador que soñar a solas.
¡Y ya sabes! Si en algo podemos ayudarte como asesores de emprendedores solo bastará que inicies el contacto.
Sí, los nombres de las historias compartidas fueron cambiados para no revelar quiénes son, pero nuestro entorno no nos dejará mentir. 😉