¿Qué supone crear algo nuevo en nuestra organización?

Crear, ser creador y materializar

Como toda actividad relacionada con la empresa, CREAR, para empezar, supone un enfoque creativo donde implantar la energía necesaria y vital, relacionada con este asunto. Ese enfoque puede ser el nacimiento de ese algo que se desarrollará en un escenario determinado. Cuando un emprendedor crea, el escenario muchas veces es confundido con el objeto por crear, y entonces, los conceptos pueden confundirse. El objetivo de este artículo es sentar las bases para enumerar conceptos importantes que permitan a los emprendedores tener claro el camino, el objetivo y las premisas para la creación, sea cual fuere, dentro de una organización cualquiera. Hablaremos de: El creador, el cronograma creativo, los objetivos, el soporte creativo, las técnicas y el conocimiento, el algo por crear, las primeras versiones y el escenario de guerra para algo nuevo recientemente creado; y así abordaremos este artículo que espero les sea útil.

El creador

Muchos entornos creativos, prescinden del creador al momento de motivar el flujo creativo o establecer y organizar espacios en su propia infraestructura. Las creaciones más interesantes, pueden surgir de ambientes donde el estímulo al creador está claramente definido. Cuando ocurre, este estímulo puede estar representado por horarios flexibles, ambientes poco tradicionales, tiempo libre dentro de la empresa, uso de técnicas lúdicas, entre otros aspectos que ayudan, además de un grato y deseable control del estrés.

El cronograma creativo

Es poco probable que funcione la creatividad y sea rentable, si el mismo equipo que comercializa, produce, almacena, representa, o piensa en el marketing, también debe estar encargado de crear. No señalo con esto que no tomemos en cuenta que, al empezar un negocio, los presupuestos son limitados para dividir el trabajo al máximo y convocar equipos en lo inmediato. Sólo señalo que es muy interesante tomar en cuenta que dado el perfil y las necesidades del creador, sus tiempos no serán, necesariamente los tiempos del mercado, o de la exigencia de los accionistas y lo que ello supone para un mundo movido por esa aceleración, es que hará falta un trabajo basado en cronogramas y proyectos que lleven necesariamente un paso adelante de las necesidades de la empresa.

Los objetivos

Lo anterior nos sirve para decir que si existe un cronograma, ello supone metas por alcanzar, y si es necesario, estimular la creatividad anticipándose a las necesidades del mercado, entonces existen objetivos por definir. Estos objetivos tienen relación con aspectos específicos de una realidad específica. Por ejemplo: usted debe crear todos los conceptos de la nueva temporada de su calzado para damas, en la temporada anterior; si desea adecuar un nuevo producto tecnológico en su país mediante private label, debe buscar el nivel de tecnología adecuada como para empezar por promover lo que haga falta para comprenderla y luego utilizarla; si desea importar una franquicia entiendo que lo primero que debe realizar es analizar el impacto de los criterios por implantar en la cultura del consumidor local. En todos los casos, es claro ver en las acciones, sus primeros objetivos creativos.

El soporte creativo

Si usted define objetivos, necesita acciones de soporte. Eso es algo así como que si hay un padre, debe existir un hijo, o al revés. En términos de soporte, podemos mencionar bastante. Algunas de las actividades de la Administración en cualquiera de sus ámbitos de gestión, pueden caer perfectas en la lista. Sin embargo, los más importantes son: Investigar, Analizar y Tomar decisiones. Dado que lo creativo puede surgir de prácticamente cualquier fuente, espacio, tiempo o escenario, es importante que cada etapa o herramienta de soporte entrega resultados a los creativos.

Las técnicas y el conocimiento

Crear puede ser algo extraño, tan extraño que sin conocimiento y sin técnicas puede surgir algo nuevo. El pequeño inconveniente de algo así, es que muchas veces el adelanto es tal, que eso nuevo, no tiene consumidores, o aún no han nacido. Diremos entonces que la innovación y la tecnología, si bien son grandes técnicas y proporcionan grandes conocimientos, son al mismo tiempo que soportes a la creatividad, opuestas a ella, que más bien es libre, inspirada y sin limitaciones. Aún así, la innovación propone retos que ordenan a la creatividad y que la concentran en su labor. La tecnología, propone modos de hacer o de lograr, que toman en cuenta la creatividad e innovación anterior y que pueden convertirse en el terreno fértil que muchas veces la creatividad necesita, no para crear, pero sí para materializar lo creado. Finalmente, para quienes ya lo han percibido, diremos con libertad, que todo tipo de proceso de gestión en la empresa u en cualquier tipo de organización, constituye además de lo anterior (y aquello para lo cual fue desarrollado), una fuente creativa que algunas veces es, o supera a las técnicas y al conocimiento, en el plano práctico o realista y que no debe dejar de ser tomado en cuenta.

El algo por crear

Lo llamaremos producto, servicio, empresa, proyecto, evento, diseño, material de difusión, formato, afiche, empaque… y seguramente jamás terminaremos de identificar ese «algo» que necesitamos crear. En términos científicos 😉 por así decirlo, ese algo puede resultar de la fusión, de la innovación o de la inspiración. Es decir, puede combinar «2 o más algos», «inventar un algo» o inspirarse desde «otro algo». De eso hablaremos con mayor detalle en un próximo artículo.

Las primeras versiones

Muchos llaman a este momento, la creación de prototipos. Sin embargo, no todo implica crear algo tangible, muchas veces se trata de algo intangible. Conocer estos conceptos en lo más profundo de sí mismos, es vital. Por 2 razones: La primera, por que los consumidores reaccionan distinto a cada tipo de esencia y la segunda, por que la inversión y el desarrollo de los negocios, exige acciones distintas. Las primeras versiones de un producto, servicio o ese «algo» que hemos estado definiendo son en sí mismas, hitos creativos. Suponen estados tope de un momento en donde deberían haberse extinguido las ideas que los originaron. Y su otro lado (tal cual moneda indivisible) es que deben convertirse en nuevas entidades de estímulo creativo. Por ejemplo, usted puede, como algunos famosos equipos creativos, destruir su primera versión, asumo, luego de obtener lo mejor de ella, para fomentar que el equipo vinculado, vuelva a partir desde cero con lo mejor, o abandonar por la presión y dejar a los mejores y más apasionados. Es por eso que los prototipos y el impulso que se puede obtener con ellos son importantes.

El escenario de guerra

Una vez que todo lo anterior se hizo, usted lanzará lo creado a la batalla, con la intensión clara de que aporte, funcione, se utilice, complemente, suplemente o lo que sea que deba hacer. Este escenario de guerra, como lo llamo, también le brindará nuevas oportunidades para ejecutar el soporte del cual hablamos, o simplemente para ser testigo de cómo encaja lo creado con las necesidades que dieron origen a su existencia. Recuerde que en la Guerra, lamentablemente, solemos no ver todo lo que se viene o de donde vienen las emboscadas. Su rol: estar alerta y reaccionar, ya se trate de una nueva política, o del lanzamiento del mejor producto del quinquenio. Hablaremos sin duda, de qué comprende un escenario de guerra para la condición de un algo nuevo recientemente creado, en próximos artículos. Diremos que algunos lo llaman Mercado, Canales de distribución o inclusive medios de difusión, sin embargo, como en mucho, aún nos espera más por entender y apreciar.

 

 

¡Éxitos!
Sergio González Marín
Director – OVERFLOW
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