Gestionar enfocados en objetivos

Gestionar enfocados en objetivos
Las metas o resultados numéricos deben monitorearse a través de la gestión de objetivos

Cuando hablamos de gestión, nos referimos a Administrar, que siguiendo la escuela clásica, significa: Dirigir, planificar, organizar y controlar.

¿Qué significa "Gestionar enfocados en objetivos" en este contexto? ¿No son los objetivos propios únicamente de la mención "Planificar" en dicho esquema?

Tomando en cuenta la Administración por Objetivos, hablaremos más bien de cómo tomarlos en cuenta, ya definidos, para la toma de decisiones.

Dónde se ubica la gestión por objetivos

Los objetivos y las metas, es decir, los estados por alcanzar y sus respectivas mediciones (números), forman parte de la Planificación, y sobre todo de aquella del tipo "Estratégica" que todo emprendimiento debería desarrollar.

Aquellos estados por alcanzar copan por todas partes la organización y siempre andan listos para ser evaluados y medidos, como si se pudiese hacer un "stop" o un "corte transversal" a la "biología empresarial" para ver cómo va el "torrente emprendedor".

Cualquier acción de un Jefe, un empleado, un sistema, una máquina o inclusive la de un cliente al relacionarse con nuestro negocio, genera un estado medible que ha podido ser planificado o no

Esta realidad hace posible que los objetivos tengan una metodología de gestión.

Accionar la gestión por objetivos

Bajo esta visión, la gestión orientada a objetivos tiene el reto primario de identificar qué se está alcanzado, qué estados de éxito aparecen y que se manifiesta en todos los estamentos y oportunidades de acción que desarrolla la organización, tanto en el ámbito interno como en el externo.

Un Gestor de objetivos monitorea acciones y administra resultados.

Analiza las fuentes o inputs que van ingresando, está atento al proceso: observa los procedimientos, busca en las interacciones internas y externas, detecta hallazgos importantes para la organización y trata de entender como un sistema a la organización.

Luego, guiado de las metodologías de medición, analiza casi matemáticamente, su nacimiento, crecimiento y desarrollo para ver si las metas se están alcanzado en el mediano y largo plazo.

Su meta máxima es construir ese modelo de gestión que todo negocio aspira diseñar y que en teoría, le ayudaría a activar conociendo de antemano qué resultados mínimos, promedio o superiores puede alcanzar con qué recursos y/o combinaciones de características, competencias y recursos diversos.



Medir objetivos y metas según el escenario

Si un emprendedor no está habituado a reconocer que todo arroja cifras, podría contribuir a la "miopía de la gestión", algo que genera decisiones sin información, usualmente bajo percepción o formas de pensar que inducen al error.

Si los números están allí, mostrando cómo la organización alcanza las metas, la colección de cifras, necesita formalizarse.

Por ejemplo, si nuestros objetivos se desarrollan o buscan alcanzar mediante acciones virtuales, podríamos necesitar entender los cuadros que ofrece una fan page de facebook, o las estadísticas de google analytics.

Si se trata de un enfoque off-line o tradicional, necesitaremos por ejemplo: reportes del sistema de ventas, encuestas de clientes en el punto de venta, entrevistas en profundidad con clientes, entre otro tipo de mediciones.

Los estudios de mercado, las estadísticas de las aplicaciones y mucho más, están al alcance de nuestra visión de gestión, siempre y lo correcto es utilizar las herramientas.

Este enfoque basado en las mediciones, guiado por los objetivos y nutrido por la ciencia de la estadística y la investigación es a lo que llamamos metodología de medición de objetivos y lo que miden es el estado de la meta.

Si desea puede consultar el artículo sobre cómo fijar objetivos y metas, para complementar lo que aquí hemos desarrollado.
¡Éxitos!

Sergio González Marín
Director Overflow Emprende



Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »