Diferencias entre capacidad y competencia

Diferencias entre capacidad y competencia
Aprender a gestionar la diferencia entre capacidad y competencia ayuda al equipo a desarrollarse

Saber y hacer siempre han sido dos conceptos complicados.

Un hilo muy fino a nivel conceptual los define y por otro, su incorrecta percepción puede causar grandes desavenencias al ser utilizado para la gestión de los equipos.

Entender la diferencia entre capacidad y competencia, permite optimizar decisiones con liderazgo en nuestra organización.



¿Son filtros o son algo por desarrollar en el equipo?

Bajo niveles adecuados de gestión y liderazgo, la identificación de capacidades y competencias tiene un hilo conductor que genera estrategias de desarrollo personal.

Y también pueden ser utilizadas como elementos para definir capacitaciones, entrenamientos y ascensos en la organización.

Como filtros pueden ser incorporados en la definición de los perfiles de cualquier proceso de selección, sin embargo, también deben ser anotados como los detonantes de un plan de trabajo enfocado en el desarrollo de la organización.

Muchos Gerentes los toman en cuenta pero luego de contratar, se olvidan de estas variables.

Hablemos de los significados concretos

La "capacidad" está ligada a la rapidez o facilidad con que se adquiere o inclusive modifica los conocimientos. Esa naturalidad para aprender y llenar, rediseñar y desaprender.

"Estar listo" es lo que identifica una capacidad, como si se tuviese una sólida probabilidad a favor de una cualidad o característica. También podemos referirnos a ella como "algo latente o potencial".

La "competencia" está relacionada al resultado que la "acción o destreza" permite alcanzar y se aprecia claramente cuando la capacidad es sometida a prueba o ejercicio.

Lo curioso es que uno puede ser competente en algo pero incompetente en otra cosa, por lo cual hablamos de un tipo de especialización sin duda alguna.

Y con respecto de la capacidad, casi siempre tendemos a no saber con exactitud hasta qué punto el entorno, la necesidad, la exigencia, la crisis o la emoción y la motivación, dotarán a quien sea para ser capaz de algo.

Conviviendo con la capacidad y competencia

Al gestionar las variables capacidad y competencia debemos :

  • Respetar los diferentes niveles en su medición pues ello incide en mejorar el desempeño de equipo.
  • Vincularlas con las necesidades operativas del negocio de modo que incrementemos la coherencia.
  • Inyectarlas de motivación para poder generar sinergias.
  • Tomar en cuenta que los riesgos de su mala evaluación, pueden crear un mal clima laboral.

Dada la complejidad en su definición y aplicación necesitamos de un sistema compuesto por:

  • Un método de análisis objetivo para cada variable.
  • Criterios de decisión sujetos a medición observable en el mediano y largo plazo.
  • Desarrollar una casuística interna que nos permita realizar seguimiento.
  • Enfocar el panorama complejo, de modo completo, lo mejor posible.
  • Ejecutar un permanente feedback al respecto.



Si como emprendedores empresariales requieren de un análisis más profundo y personalizado para la gestión un Programa dinámico de desarrollo de capacidades y competencias, iniciemos el contacto.

¡Éxitos!

Sergio González Marín
Director Overflow Emprende

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