Diferencias entre capacidad y competencia

Diferencias entre capacidad y competencia
Aprender a gestionar la diferencia entre capacidad y competencia ayuda al equipo a desarrollarse

Saber y hacer siempre han sido dos conceptos complicados. Por un lado, su definición puede estar separada por un hilo muy fino a nivel conceptual y por otro, causar grandes desavenencias al ser utilizado para la gestión de las personas.

Entender la diferencia entre capacidad y competencia nos ayuda a tomar decisiones y visualizar quién debe accionar cuando en nuestro equipo. 

¿Son filtros o son ese algo por desarrollar en el equipo?

 

Siempre he dicho que las empresas no existen, son las personas las que forman las organizaciones y sin ellas, sólo nos quedan los elementos legales y los papeles, con lo cual nada podemos accionar.

Bajo el liderazgo de una buena Gerencia, la identificación de capacidades y competencias tiene un hilo conductor y genera estrategias de desarrollo personal y de equipo, hasta ser utilizadas como elementos para definir capacitaciones, entrenamientos y ascensos. 

Anotaré, sin embargo, que muchos emprendedores que ya están contratando o que tienen una muy corta experiencia en la coordinación con personal en sus empresas, son los que más sufren para determinar las diferencias y la necesidad del enfoque.

He conocido Gerentes que se enfocan en una selección orientada a la capacidad y la competencia como factores de filtro y validación y dejan la construcción para "nunca jamás", a pesar de que el seleccionado, en la mayoría de los casos, se enfrenta siempre a un nuevo horizonte de eventos.

Significados coherentes y relacionados

La "capacidad" está ligada a la rapidez o facilidad con que se adquiere o inclusive modifica los conocimientos. Esa naturalidad para aprender y llenar, rediseñar, desaprender y estar listo como si se tuviese una sólida probabilidad a favor de una cualidad o característica, sin duda un "algo latente".

La "competencia" está relacionada a la "acción o destreza" que la capacidad permite pero por sobre todo, que ha sido contrastada, evaluada y puesta bajo reto, de modo que podemos compararla en plenitud de su ejercicio.

Lo curioso es que uno puede ser competente en algo pero incompetente en otra cosa, por lo cual hablamos de un tipo de especialización sin duda alguna.

Y con respecto de la capacidad, casi siempre tendemos a no saber con exactitud hasta qué punto el entorno, la necesidad, la exigencia, la crisis o la emoción y la motivación dotarán a quien sea para ser capaz de algo.



Conviviendo con la capacidad y competencia en equipo

Para ejercer una adecuada convivencia entre quienes tienen diferencias evidentes entre capacidades y competencias cabe resaltar:

  • La Gerencia debe esforzarse por entender y aprender a gestionar la necesidad operativa de la organización tomándolas en cuenta.
  • Lo anterior exige coherencia y motivación en el equipo de modo que se todos los integrantes puedan generar sinergias.
  • Los riesgos de una mala decisión en un ascenso o en los criterios de evaluación pueden crear, como ocurre, un mal clima laboral.

Alcanzar la satisfacción de todo el equipo en todos los temas es un ideal muchas veces complejo de lograr, así que lo más adecuado será:

  • Seguir un método de análisis
  • Tener criterios de decisión sujetos a medición en el mediano y largo plazo
  • Desarrollar una casuística interna
  • Enfocar el panorama complejo de modo completo lo mejor posible.

Muchas gracias por leer esta entrada. Si como emprendedores empresariales requieren de un análisis más profundo y personalizado para la gestión de la dinámica entre la capacidad y la competencia no duden en contactarnos.

¡Éxitos!

Sergio González Marín
Director Overflow Emprende



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